domingo, 29 de abril de 2012

gran terremoto, Peru y Chile están incubando desde hace 134 años

Un tsunami sí arrasará el Callao
Experto dice Peru y Chile están incubando desde hace 134 años un gran terremoto que, además, barrera Hawaii, Nueva Zelanda y Filipinas
Para quienes investigan el comportamiento de la tierra, como los geógrafos o geólogos, la ocurrencia de un sismo superior a los 8 grados y un posterior tsunami en las costas de Lima, con efectos en toda la franja de nuestro litoral, es cada vez más probable en la medida que se extiende el tiempo del llamado “silencio sísmico”.
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El costo de la prevención frente al desastre es siem-pre menor al de la recons- trucción. En Chile se ha gastado hasta el momento 30 mil millones de dólares.
Tras realizar un recorrido por la zona del Callao y el circuito de la Costa Verde, el geógrafo chileno Marcelo Lagos López alertó sobre las consecuencias que podría causar un tsunami en la capital.
“El último gran evento sísmico sucedió el 9 de mayo de 1877 en la costa sur del Perú y la costa norte de Chile. Toda esa extensa región está incubando, desde hace 134 años, un terremoto. Cuando ocurra eso el tsunami no sólo va a barrer con el Callao sino también con las ciudades costeras del Pacífico, Hawai, Nueva Zelanda y Filipinas. Será un fenómeno a gran escala y de consecuencias incalculables”, consideró el también experto en tsunamis Lagos López.
Después de visitar La Punta, en el Callao, el experto observó las construcciones antiguas y las mostró como prueba de que no había ocurrido un tsunami, pues de lo contrario “no existirían”.
En el caso de la Costa Verde, dijo que toda la zona de relleno desaparecerá por la fuerza de las aguas y aunque las olas no llegarán hasta la cima del acantilado, el mayor riesgo para todas las construcciones es la fragilidad del terreno ante la fuerza del terremoto. “El movimiento debilitará las estructuras y habrá desprendimiento de materiales”, añadió.
En relación a las medidas de evacuación ante la proximidad de un desastre, Lagos López dijo que no bastan los simulacros o las campañas formativas entre la población para afrontar un tsunami. “El Estado tiene que ocuparse del tema y emitir normas y leyes, así como tomar medidas urgentes”.
Anotó que después de lo visto en Japón ha quedado claro que frente a un tsunami no sirven los muros de contención, diques o compuertas, pues la fuerza del agua ha sobrepasado todas estas barreras y ha causado los daños materiales y humanos que todos conocen.
“Una primera acción a realizar sería reubicar a los colegios, estaciones policiales y hospitales de las zonas costeras. Estas construcciones no pueden colapsar después de un tsunami, así como tampoco el puerto del Callao. Hay que tener planes de contingencia”, dijo.
Agregó que antes de invertir en muros de concreto armado que no servirán contra la fuerza de las olas, lo más adecuado sería utilizar los manglares, bosques costeros o corredores de biodiversidad que permitan bloquear las aguas.
Las olas de 10 metros de altura del tsunami, que llegarán en 10 o 15 minutos, apenas dará tiempo a la población costera para refugiarse en las zonas más seguras, prosiguió. “Si la evacuación horizontal no es posible se deben levantar estructuras de acero para la evacuación vertical y que pueden ser usados en otros tiempos como miradores turísticos”, afirmó.
En la Costa Verde -continuó- lo difícil será la evacuación, pues los vehículos bloquearán las vías. Allí servirá la evacuación vertical.

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