jueves, 22 de noviembre de 2012

La parábola del siervo inútil.



“La parábola del siervo inútil”
(Lucas 17:7-10).

Introducción:

1.- Jesús usó en varias ocasiones en sus parábolas la relación del Señor y el siervo, para enseñar a sus discípulos principios importantes concerniente el servicio de ellos a Dios. Lo hizo…
a. Al ilustrar la importancia del perdón, en la parábola de los dos deudores; Mat. 18:21-35.
b. Condenando el espíritu mercenario de los labradores malvados; Mateo 20:1-16.
c. Al enfatizar la necesidad de un servicio fiel y productivo con los talentos; Mateo 25:14-30.

2.- Una vez más usa la relación del Señor y sus siervos, para motivar a sus discípulos…
a. Él les enseñó la parábola del siervo inútil; Lucas 17:7-10.
b. En esta parábola él demuestra la importante actitud que debe ser hallada en sus discípulos.
[Al entrar en el estudio de esta parábola, sería algo bueno preguntarnos a nosotros mismos ¿cuál debe ser nuestra actitud del servicio que ofrecemos a Dios? Con esto en mente, vamos a primeramente a considerar...]

1. La parábola en sí misma.

A. Esta parábola fue enseñada concerniente lo que implica el trabajo del Señor…
1. Envuelve, no solamente el difícil trabajo en el campo, arar y apacentar ganado; Luc. 17:7.
2. Si no también de otras responsabilidades, al llegar a la casa servir a su amo; Luc. 17:8.
3. No implica que él no puede descansar, si no que como servidor les esperan más deberes.
4. Y que por cumplirlos, nuestro Dios no tiene que darnos las gracias por ese servicio.
B. Notemos los detalles de la parábola…
1. Jesús reta a sus discípulos cómo actuarían ellos hacia un sirviente; Lucas 17:7-9.
a. Él les preguntó; “¿Quién de vosotros, teniendo un siervo que ara o apacienta ganado, al volver él del campo, luego le dice: Pasa, siéntate a la mesa?”
b. Al contrario, cómo señores; “¿No le dice más bien: Prepárame la cena, cíñete, y sírveme hasta que haya comido y bebido, y después de esto, come y bebe tú?”
c. Y agrega preguntándoles sí alguno de ellos; “¿Acaso da gracias al siervo porque hizo lo que se le había mandado? Pienso que no”. Porque Dios no nos debe nada.
2. Jesús quería que ellos mismos se vieran concerniente a, qué harían ellos como sirvientes.
a. En cómo estaban ellos haciendo, con lo que se les había mandado, deberían de verse y decirse; “Así también vosotros, cuando hayáis hecho todo lo que os ha sido ordenado, decid: Siervos inútiles somos” Lucas 17:10.
b. Al hacer todo lo que se les había ordenado, ellos habían hecho simplemente su deber como siervos, y no hicieron nada digno de mérito; “Pues lo que debíamos hacer, hicimos.”
C. El significado de la parábola…
1. Jesús está describiendo la lógica expectación del Señor, para enfatizar su propósito.
a. Él describió anteriormente lo que él haría como Señor; Lucas 12:35-37; “Estén ceñidos vuestros lomos, y vuestras lámparas encendidas; y vosotros sed semejantes a hombres que aguardan a que su señor regrese de las bodas, para que cuando llegue y llame, le abran enseguida. Bienaventurados aquellos siervos a los cuales su señor, cuando venga, halle velando; de cierto os digo que se ceñirá, y hará que se sienten a la mesa, y vendrá a servirles”. Será un gozo ser recibidos en ese lugar que Cristo preparó para nosotros.
b. Nosotros somos comparados como sirvientes de nuestro amo, los cristianos no tenemos poder, o derecho para limitar el servicio que le debemos a Dios.
c. Nuestra fe requiere de humildad, paciencia y confianza para poder sobrellevar el duro día de trabajo y entrar en nuestro reposo. Él Señor nos dejará entrar en su reposo, pero cuando se llegue el tiempo y nuestro trabajo por él aquí haya terminado.
2. Esta parábola ilustra la actitud apropiada del siervo, nuestra actitud.
a. Que no tenemos el derecho de pensar en nosotros mismos, sino en Dios, en lo que él es, en todo lo que ha hecho por nosotros y todo lo que le debemos.
b. Que cuando hayamos hecho todo lo que nos ha mandado, aunque haya sido el trabajo más duro y el sacrificio más costoso, será una pequeñez comparado con todo lo que le debemos.
c. Simplemente hicimos lo que deberíamos de haber hecho, nuestro deber como siervos, y debemos de estar listos a reconocer y exclamar que; “Siervos inútiles somos”.
d. El cristiano pertenece a Dios, por eso él tiene el derecho a todo el servicio que nosotros podamos darle, y lo que vayamos a recibir, será por la gracia de Dios, no por nuestros méritos.
[El propósito de esta parábola es con el fin de enfatizar la actitud que debemos de tener nosotros concerniente nuestro servicio a Dios. Siendo que fuimos comprados por precio; 1 Cor. 6:20, somos en verdad servidores de Dios, le pertenecemos a ÉL y debemos de tener la actitud correcta. Con esto en mente, meditemos en los siguientes pensamientos relacionados con...]

2. La aplicación de la parábola nos quita…

A. La idea de que uno se gana la salvación.
1. Guardar los mandamientos de Dios es muy importante, pero eso no es un mérito para ganarnos la salvación.
a. Tito 3:4-5; “Cuando se manifestó la bondad de Dios nuestro Salvador, y su amor para con los hombres, nos salvó, no por obras de justicia que nosotros hubiéramos hecho, sino por su misericordia, por el lavamiento de la regeneración y la renovación en él E. S.”
b. Efe. 2:4-9; “Dios, que es rico en misericordia, por su gran amor con que nos amó, aun estando nosotros muertos en pecados, nos dio vida juntamente con Cristo (por gracia sois salvos), y juntamente con él nos resucitó, y nos hizo sentar en los lugares celestiales con Cristo Jesús, para mostrar en los siglos venideros las abundantes riquezas de su gracia en su bondad para con nosotros en Cristo Jesús. Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie….”
2. Después de todo lo que uno haga, todavía somos unos “siervos inútiles”.
3. La recompensa que uno vaya a recibir, es por gracia y no por obligación de Dios.
B. Enfatiza la necesidad de la obediencia…
1. Mientras no podemos hacer méritos, o nuestra recompensa, la obediencia es esencial.
a. Porque hemos hecho, “todo lo que os ha sido ordenado” Lucas 17:10.
b. Lo que importa es; “guardar los mandamientos de Dios.” 1 Cor. 7:19.
c. “El que dice: Yo le conozco, y no guarda sus mandamientos, él tal es mentiroso, y la verdad no está en él.” 1 Jn. 2:4.
2. La obediencia que Dios desea debe tener las siguientes características.
a. Debe ser espiritual, guardar todos sus mandamientos, cumplir todos los deberes.
b. Debe de ser fiel, constante, como el siervo que sirvió en el campo y en la casa.
c. Dios nos ha dado la habilidad para cumplir con esos deberes, sin murmuraciones.
d. Jesús enseña que sí uno obedece a Dios por que lo ama, y cumple con su deber, él está siendo simplemente un siervo fiel, y no debe de esperar que Dios le de las gracias.

Conclusión:

1. Esta parábola nos recuerda la necesidad de la obediencia, al igual que otros versículos.
a. “No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos.” Mateo 7:21.
b. “Enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén.” Mateo 28:20.
c. “Y habiendo sido perfeccionado, vino a ser autor de eterna salvación para todos los que le obedecen.” Hebreos 5:9.
d. Cuando Cristo venga otra vez, los que no obedecieron serán castigados eternamente.
1).- “Y a vosotros que sois atribulados, daros reposo con nosotros, cuando se manifieste el Señor Jesús desde el cielo con los ángeles de su poder, en llama de fuego, para dar retribución a los que no conocieron a Dios, ni obedecen al evangelio de nuestro Señor Jesucristo; los cuales sufrirán pena de eterna perdición, excluidos de la presencia del Señor y de la gloria de su poder”. 2 Tes. 1:7-9.
2).- “Si primero comienza el juicio por nosotros, ¿cuál será el fin de aquellos que no obedecen al evangelio de Dios?” 1 Ped. 4:17.
2. También nos recuerda que no importa que tanto hagamos por Dios.
a. Aún así todavía “siervos inútiles somos”.
b. Porque para comenzar, “hicimos lo que debíamos de haber hecho”.
3. Por lo tanto, cualquier recompensa que uno reciba, será por gracia y no por nuestros méritos. Y que hermoso será oír al Señor decir en aquel día; “Bien, buen siervo y fiel; sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré; entra en el gozo de tu señor.” Mateo 25:21.

¿Es usted un siervo fiel del Señor Jesucristo que está haciendo lo que es su deber hacer?

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